La Bestia (Microrelato de Nahuél Ceró)
Agonizante, la Bestia se arrastró hasta uno de sus verdugos. -Tienes una herida en la frente -le dijo. -Me lastimé mientras te golpeaba- le respondió el verdugo. -Debes tener cuidado- le advirtió la Bestia- Esas heridas son contagiosas. -Moriremos desangrados ...-gimió el verdugo. -Si me dejas lamer tu herida sanarás- dijo la Bestia moribunda. El verdugo se puso de rodillas y fue lamida su frente. Al comprobar que su herida había cicatrizado, el verdugo retomó su garrote y la mató, luego se alejó.Los otros verdugos lloraban abrazados a la Bestia. Nahuél Ceró